Hoy día, retomamos las salidas CAS, pero ahora en un nuevo horario los días sábados. Este año, acudiremos al Hogar de las Bienaventuranzas, ubicado en el distrito de Villa el Salvador. El hogar aloja desde bebes hasta adultos, la mayoría con algún problema de salud.
Cuando llegamos, uno de los encargados nos brindó una breve descripción del hogar, y nos pidió que hagamos grupos. Algunos ayudaron en la cocina, mientras otros se ocuparon de hacer limpieza y estar con los niños mayores. En mi caso, tuve la oportunidad de ayudar a los bebés, para lo cual me sentí entusiasmada, ya que nunca he cuidado a bebés antes. Las señoras que se encargan de cuidarlos nos hablaron de cada uno de los bebés presentes, aparte de instruirnos en que podríamos ayudar.
Nuestra primera labor fue cambiar las sábanas de las cunas. Para ello, tuvimos que organizarnos dentro de nuestro grupo. Fue un trabajo conjunto, ya que mientras una ponía la sábana, la otra cargaba al bebé que estaba en la cuna. Acerca de cargar a los bebés, fue todo un desafío para mi, porque no estoy acostumbrada a cargar bebés y tenía temor a que sin querer, les hiciera algo. Felizmente, mis compañeras me dieron confianza para superar mi miedo, y poder cargar a los bebés con tranquilidad.




Luego, las señoras nos dijeron que ya era la hora que los bebés tomen su leche. Entonces nos dividimos, y les dimos el biberón a cada uno de los bebés. Gracias a ello, puede aprender a como darle el biberón a un bebé, porque nunca antes lo había hecho. También tuvimos que considerar que al bebé que teníamos de verdad tuviera hambre, ya que uno de ellos no quería tomar leche, por lo tanto le tuvimos que sacar el biberón. Aparte, consideramos la forma correcta de sentarlos, para que pudieran alimentarse sin problemas.
Cuando terminamos, esperamos un rato a que se tranquilicen, y comenzamos a jugar un poco con ellos. Tuvimos que ingenirnos de que manera podían divertirse. Entonces, como eran pequeños aún, todavía no podían caminar. Los cargábamos, les cantamos y los manteníamos en sus cunas junto a sus juguetes. Ellos estaban muy contentos y entretenidos.

Se acercaron otros colaboradores a visitar a los bebés, quienes estaban cansados y algunos se quedaron dormidos. Nos dijeron que podíamos ir a ayudar en otras zonas del hogar. Justo nos encontramos con el señor que nos habló al comienzo, quien nos indicó que lo ayudemos a limpiar el patio exterior. Nos dio bolsas de basura con una escoba, y comenzamos a limpiar. Como no había mucha basura, recogimos lo que encontramos, y fuimos a barrer las hojas que caían adentro del hogar. Tuvimos que buscar un método para que las hojas no se salgan, para lo cual nos dividimos el trabajo en equipo, y logramos limpiar la mayoría de hojas.
Para finalizar, toda la promoción trabajo en equipo para trasladar algunos objetos que ya no se iban a utilizar a un camión. Todos ayudamos, de tal manera que cada uno llevaba un objeto. Logramos llevar todo al camión. De ahí, nos reunimos con los representantes del hogar, e hicimos una oración. Nos despedimos, y regresamos al colegio.
Esta primera visita fue muy bonita, debido a que nos permitió conocer la realidad que están viviendo otras personas, la cual no es muy agradable. Aún así, encontramos a personas (en mi caso bebés) maravillosas, quienes al recibir amor también lo demuestran.







