jueves, 24 de septiembre de 2015

Tiempo de Lectura - Casa Geriátrica

El día de hoy, a diferencia de otras veces, hablé con la Sra. Rosita, y le dije que si quería que le lea un libro. Me dijo entusiasmada que sí. Le leí los primeros capítulos de la obra "El Perfume", escrita por Patrick Suskind, que actualmente estamos leyendo en el colegio. 

Le leí en voz alta los primeros capítulos. De rato en rato, me comentaba su impresión de la novela y le explicaba con detenimiento algunas escenas. Esto me ayudó a tomar mayor conciencia de la capacidad analítica y de sintetizar que tengo, de la cuál no tenía mucho conocimiento antes. Me di cuenta que pude explicar una parte del análisis que había realizado para el colegio de este libro. Por otro lado, pude mejorar en el hecho de hablar bien en voz alta, especialmente cuando se le lee a una persona mayor. Intenté controlar mi velocidad y volumen de voz, para que la Sra. Rosita pudiera entenderme, y no rendirme. No pude terminar la historia, pero me propuse leer lo más que pueda tranquilamente. Fui perseverante, y logré tener un rato entretenido.

Esta actividad fue del agrado mío y de la Sra. Rosita, ya que emocionada, decía sus impresiones de la obra. 

jueves, 10 de septiembre de 2015

Bingo en la Casa Geriátrica


El día de hoy, organizamos un juego de bingo en la Casa Geriátrica. Anteriormente, durante la semana realizamos una campaña de colecta de víveres como alimentos y cosas de aseo, para hacer bolsas de regalo como premio para los ganadores del bingo. Así que se juntaron los objetos recolectados en bolsas, y los llevamos. Nos organizamos para bajar y ordenar los premios, en donde tuvimos que agrupar objetos diversos en la misma bolsa, para que la persona que gane ese premio obtenga una variedad de artículos diferentes y no los mismos. Por ejemplo, distribuimos equitativamente los paquetes de galletas recolectados, en vez de colocarlos todos en el mismo premio.

Marcador de números del bingo

Hicimos trabajo en equipo para distribuirnos los roles que cada uno iba a tomar durante el juego. Repartimos las cartillas, ¡y comenzó la diversión! Los señores presentes se mostraron muy atentos y contentos mientras los números eran nombrados. La primera ronda fue un apagón, en el cual para ganar era necesario llenar toda la cartilla. Nos ayudamos para confirmar que cada participante no tuviera problema alguno al marcar sus cartillas, mientras que otros mencionaban los números. Después de aproximadamente media hora de juego, ¡salió una ganadora!



Debido a que faltó tiempo, solamente realizamos una ronda más, pero solamente de una línea de números para ganar.  Esta ronda fue más rápida, pero de igual manera muy divertida. ¡Volvimos a tener otra ganadora! quién rellenó su cartilla de manera muy alegre. Le dimos su premio, y obsequiamos algunos paquetes de galletas, leche en polvo y jabones a los otros jugadores que no habían ganado. Lamentablemente, no pudimos culminar el juego el día de hoy, pero la próxima visita lo terminaremos. Fue una experiencia muy entretenida y alternativa para las personas mayores, quienes se divirtieron y pasaron un buen rato. Seguiremos realizando este tipo de actividades, las cuales nos permiten desarrollar nuestra creatividad y hacer felices a otros. 



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